El crítico de palabras. Hoy: buscando opuestos

Tres palabras terribles andan sueltas por el idioma, con la única oposición de una palabra breve, tierna, desprotegida. Grave, crónico, obtuso. ¿Quién no se tropezó con alguna de ellas, o con todas, una noche oscura, en el callejón más remoto de un texto? ¿Quién no las teme cuando andan a sus anchas, sembrando miedo, incertidumbre […]

El crítico de palabras. Hoy: conminar

Si quisiera conminar no me saldría. La impresión que tengo es que cada palabra requiere un músculo. Y ejercitar el idioma es como llevar a cabo esas acciones complicadas en las que ni tenemos que pensar: reírnos de un sarcasmo, bajar una escalera caracol, lavar los platos con dolor de espalda. Montones de músculos en […]

El crítico de palabras. Hoy: buscando reglas

molestar > molestia protestar > protestia prestar > préstamo aprestar > apréstamo restar > réstamo perseguir > persecución conseguir > consecución (¡uy, sí, este funciona!) morder > mordedura perder > perdedura freír > frito reír > rito escribir > escritura prescribir > prescritura Así estamos.

El crítico de palabras. Hoy: perplejo

La palabra “perplejo” se pega a la lengua como chicle. Con “perple” nos enroscamos, nos enredamos, nos tropezamos, y no alcanza el escupitajo final de ese “jo” para liberarnos. Así y todo, es una palabra bellísima, a los ojos, al oído, al tacto. ¿Y el significado? Si apareciera en un idioma que conocemos poco, jamás […]

El crítico de palabras. Hoy: cabriola

“Cabriola” es una de las tantas palabras hermosas del castellano. Cabra y ola. La cabra que hace olas. La ola de cabras. Pensamiento surrealista. Disparate y descripción precisa. Boca que se cierra y vuelve a abrirse y termina en sorpresa. Cosquillas en la lengua. A pesar de tanta palabra “a” y tanta palabra “de”, es […]

Rododendro y edredón

[24/9/2002]Rodondendro y edredón son dos palabras tan afines que deberían nombrar cosas semejantes. Parecen parte de un idioma diferente, sonoro, estentóreo (“Rodondendro, edredón. ¿Dónde? ¡En derredor!”). Sin embargo, no sólo sus significados son divergentes: también las asociaciones que me despiertan, esas que probablemente vienen de cuando era chico y todavía andaba adivinando qué era qué. […]