La piedra de los acantilados

La piedra de los acantilados es casi negra, igual que el agua del mar, igual que las nubes de tormenta que pasan más arriba. Pero el paisaje está decorado con manchas de color: las puntas irisadas de las olas con petróleo, los restos color ladrillo de la casa del guardaparque que cuelgan en lo alto, la luz intermitente de un avión que vuela bajo.

La alegría y la pena están separadas por una línea curva.

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  1. También hay cosas de vivos colores que de tan tristes que son…
    Prácticamente enmedio de mi ciudad hay una vieja refineria de petróleo, aún en funcionamiento. Encargaron a la facultad de Bellas Artes un proyecto para “disimularla” en el entorno urbano y el resultado fue chocante, ridículo, triste

    ( Vaya, esta noche escribiré sobre esto…)

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