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  1. Los niños hacen piropos mágicos que la gente no puedo entender. Yo no puedo tener hijos y por mi depresión maníaca es difícil que se me conceda la adopción de un@, pero he podido criar a una niña que lo necesitaba mucho, durante un tiempo. Ahora tiene 19 años casi y es como un gran lazo rojo en torno a mi alma. Siento por ella lo que supongo sienten los padres por sus hijos, aunque estemos lejos y hayan pasado muchos años.
    Alba una vez me dijo, en su catalán cerrado de 7 años´algo que traducido sonaría: “Yo te quiero despacito, para que no te me acabes”.
    La lentitud y el “sentir” a la persona más allá de lo que veo de ella son dos de las características que intento cultivar como amante.
    Es decir “querer a oscuras” y “querer despacio”.
    En la lentitud y la oscuridad uno es más vulnerable, es blanco fácil.
    Decir “sos más linda a oscuras” o “te quiero querer despacio” es como decir “confío tanto en ti, eso te hace hermoso” o “te quiero ciegamente” o “te quiero dentro, donde todo está oscuro porque tú me iluminas” o “te quiero como lo que más me gusta, dulce como un caramelo”.

    Yo conozco madres un poco siniestras que se han sentido ofendidas por piropos de niños. Sencillamente porque ellos se entregan y los adultos no.
    Es como ver un elefante en un sombrero o al corderito en su caja de cartón.
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    Me encanta este descubrirnos por casualidades.
    Haberme enamorado de Imaginaria antes de saber que tras ella también estaba La Magica y viceversa. Lo de Castelar, que te une de algún modo al pasado de Sue (mi madre).
    Un modo parecido de mirar las cosas.
    Gracias.

  2. Y yo en el post anterior acabo de poner algo parecido Paz… viste que aún quedan esperanzas Eduardo?
    Lo que pasa es que a veces reniego de los adultos que me rodean… no era que te estuviera acusando de ser uno de ellos 😉

  3. ¿A veces Norya?, cuando se trata de imaginación, no hay nada que se compare a un niño sin educación reglada. Lamentablemente, las escuelas suelen ser los cementerios de ella.

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