Libro invitado: Las aventuras de Pinocho (Carlo Collodi)

Aventuras de Pinocho (o Pinocho. Historia de un muñeco). C. Collodi. Ilustraciones de A. F. Tolosa. Traducción de A. Gregori. Editorial Cactus, Buenos Aires, 1940.
Las aventuras de Pinocho. Carlo Collodi. Versión de Laura Devetach y Gustavo Roldán. Ilustraciones de Gustavo Roldán (h). Ediciones Colihue, Buenos Aires, 1996.
(18 fotos por María Inés Garibaldi.)

Poeplas

“La presente antología de poesía para niños de autores argentinos, realizada por Valeria Cervero, reúne a algunos ‘históricos’ de la literatura infantil y juvenil y a nuevos o atípicos cultores del género. La compilación incluye textos de Iris Rivera, Ruth Kaufman, María Cristina Ramos, Nelvy Bustamante, César Bandin Ron, Laura Wittner, Didi Grau, Eduardo Abel Gimenez, Luciana Mellado y Roberta Iannamico; con ilustraciones de Marisa Eylenstein, Julieta Laztra, Daniel Roldan, Mariel Fariña, Alejandra Ferrada, Nuria Bolzán y Romina Santos. El libro digital fue presentado en la 23ª Feria del Libro Infantil de Buenos Aires (2013) para su lectura online, en el stand de Bibliotecas de la ciudad.”

(Se puede descargar gratis en formato ePub.)

Esta es mi poesía incluida en el ebook:

Frío

Hace mucho frío.
Tanto frío que los autos no arrancan,
las vacas no mugen,
el corazón no late.
Tanto, que hay una nube
colgada en el mismo sitio
desde hace horas.
Hace frío adentro de la letra O.
Hace frío en la sartén
donde se fríen lentamente
unos copos de nieve.
Están congeladas las puntas del número 1,
aunque eso es algo que pasa con frecuencia.
En medio de la cama apareció
un cartel de prohibido entrar.
El café recién servido
levantó vuelo y emigró al norte,
donde dicen que es verano.

Pero es tanto, tanto el frío que
la mecedora no se mece,
la música suena más lenta,
los ojos miran un punto donde no hay nada.
En el tallo de la planta
esas no son hormigas
sino esculturas de hielo.
El aliento se hace vapor,
el vapor agujas,
las agujas giran sobre sí mismas
buscando algo que pinchar.

Las líneas de sombra de la reja del balcón
están quietas en el ángulo de hace un rato,
por más que el sol siguió de largo.

En la calle la gente se enrosca y pliega
hasta refugiarse en su propio ombligo.
Los edificios de enfrente han encogido,
de manera que entre ellos queda un pasadizo.
El aire está espeso.

El lápiz llega a un centímetro del papel
y ahí se le acaban las fuerzas.

La vida en Tumblr

Ayer escribí acá que YouTube se expande como un gas. A su manera, Tumblr tambien tiende a ocupar todo el espacio disponible. Pero es un espacio de otra clase, imprevisto, imprevisible. La tendencia a que en Tumblr los blogs sean temáticos está creando una nueva clase de contenido, o mejor dicho de “agregación” de contenido, con posts que siguen criterios cada día más impensados, cómicos, delirantes, o todo a la vez. La velocidad de expansión de este gas impresiona: hace un año o algo así, hablar de esto era traer una novedad; ahora todo el mundo los sigue en Facebook.

Los últimos dos tumblelogs que vi:

Here’s that bad advice you were hoping for: “Telling advice column letter writers what they actually wanted to hear”.

Screenshots of dispair: Se explica solito.

La vida en YouTube

Con el tiempo, como un gas, YouTube va llenando todo el espacio disponible. Lo digo en buen y mal sentido. En bueno porque aparecen cosas valiosas, que me alegro de poder ver. En malo, porque contribuye a que no deje de hacer pavadas en la compu.

Por el lado bueno, comparto algunos videos que vi en los últimos días.

Video alucinado y “glitchy” sobre música electrónica alucinada y “glitchy” (vía kottke.org):

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=2jTg-q6Drt0]

Una canción de Andrew Bird, reciente, que no conocía (me la pasó mi hijo Gabriel):

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=3yzNN3Zukl8]

Guía para resolver el último nivel (difícil) del más reciente jueguito en Flash que me atrapó (la guía empieza con otros niveles, que ya había resuelto solo):

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=2-IkgHTgOTw]

Reencuentro, tras un cuarto de siglo sin escucharla, con una canción de Robin Williamson (ok, esto es audio con una imagen fija, no video; para video, más abajo va una versión en vivo, incompleta, por un Robin treinta años más viejo):

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=f8y7fxO2c-E]

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=6rIiz6k208w]

Y este muestreo es así nomás, espontáneo, de memoria, porque se me acaba de ocurrir, y cubre un par de días. Si hubiera tomado notas, pasado más tiempo acumulando, permitido que YouTube recordara qué vi, la lista de buenos momentos sería más grande y variada.

Números

Retomo el proyecto MW+X, donde vuelvo a postear el contenido de la Mágica Web diez años más tarde. Pronto veo que la cantidad de visitas que recibe ese blog va en aumento. ¡Felicidad! En vez de tres o cuatro, o ninguna, Blogger muestra esto:

Bien, pienso. Aunque no reciba comentarios, al otro lado de los cables hay gente que viene a mirar. Sé que muchas visitas vienen de búsquedas en Google, que la mayoría de esos visitantes se va sin haber encontrado lo que quería, y así. Pero igual es lindo pensar que hay vida después de todo.

Entonces hago click en ese link de arriba a la derecha, “Más estadísticas”. Para qué.

¿El tráfico viene de los Estados Unidos? ¿De Rusia? ¿India? ¿Y qué serán esos tres sitios que aparecen como principales fuentes? (Estos datos son de la última semana.)

Voy a ver esos sitios. El primero y el tercero son cosas raras, medio truchas, que por diseño se delatan como lo mismo con distinto nombre. La idea es que uno pone un dominio, hace click, y esos sitios entregan estadísticas y un “valor de mercado” del dominio. En fin.

El del medio, current.com, es un sitio de noticias. Parece legítimo. Ahora bien, al hacer click en el link que da Blogger surge esto (en esta imagen y las que siguen, click para verlas en tamaño original):

Pido más fuentes de tráfico y Blogger tiene mucho que decir. Para la semana:

Para el mes:

¡El vampiro lo domina todo!

Pero no fue siempre así. Cuando me fijo en la historia del blog desde el inicio (el 11 de febrero de 2012) el resultado se parece a lo normal:

Es el goteo mínimo de siempre, caído de Facebook y las distintas versiones de Google, muy por encima de la batería de rarezas sospechosas que sigue.

Ok, entonces. Algo así como una persona por día viene de Facebook. Dos personas por día, de buscar algo en Google (para, seguramente, no encontrarlo en MW+X). Así estamos. Esto no significa que seguir adelante pierda sentido: vale que lo haga porque sí, por mí, por la gente cercana, por la persona que esporádicamente llega y se queda. No voy a abandonar.

Pero qué bien haría Blogger en cambiar la manera en que presenta los números. O yo en dejar de mirarlos.